lunes, 5 de mayo de 2008

Coplas a la muerte de su padre.


No hay mucho que yo pueda añadir en un momento como éste, más
allá de lo muy repetido por todos. Desde aquí el deseo para
Jesus y toda su familia de que el trance pase lo más rapido
oosible con la esperanza de lo bueno que está por venir, y que
en su mente permanezca el buen recuerdo y no la memoria triste
de lo vivido estos últimos días.

Un fuerte abrazo.

Coplas por la muerte de su padre


Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

(...)
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

(...)

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.

(...)
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.

Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
por casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la muerte
como a los pobres pastores
de ganados.



Jorge Manrique

(1440-1479)


4 comentarios:

  1. Lo que esta claro es que si hay un nombre propio en el baloncesto coruñes en la ultima decada, ese es el de Jesús Couto. Los que tuvimos la suerte de trabajar con él pudimos ver la dedicación con la que realiza, y esperemos siga realizando, su trabajo. No creo que nadie lo haya hecho mejor que él, y no es fácil.
    Como ya sabes, tienes todo mi respeto, a pesar de algunas diferencias.
    Animo y a seguir, que haces mucha falta.

    Jorge

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  2. Bueno, nunca apetece recibir noticias como esta, yo no conozco al padre de Jesus pero si los principios e ideales de Jesús son heredados de su padre no queda otra que alabar a la persona y agradecer que una nueva generación de la saga ya este correteando por ahí y el abuelo la haya podido disfrutar un poco. Un abrazo.
    Óscar Lata

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  3. Aunque ahora Jesús es más conocido por su dedicación en los despachos al deporte que tanto amamos, yo tuve la suerte de ser uno de los jugadores que entrenó él y su hermano en las épocas de ZALAETA, lo pude conocer en otra salsa que es la de los vestuarios de los equipos, en ese hábitat es donde puedes catalogar de verdad a la gente, ellos consiguieron un buen grupo de chavales que aún hoy es el día que nos paramos a charlar cuando nos vemos por la calle, todos sabéis que mucha culpa del buen rollo que se genera en lo equipos es por los entrenadores que están al mando y en aquella ocasión tuvimos a unos entrenadores que sobre todo nos trataron con mucho cariño y respeto, para mí la base de un buen equipo.

    Sol añadir que para mi el baloncesto me ha servido para crecer como persona gracias a algunos entrenadores o compañeros, entre ellos JESUS está escrito con mayúsculas.

    Un abrazo para ti y los tuyos en estos momentos.

    CALA

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  4. Yo si me acuerdo Cala, cuando con catorce años empezaba a arbitrar, donde ante las dificultades y hostilidades que tenían para un chico de 14 años arbitrar a jugadores senior sin estar formado ni en baloncesto ni en arbitraje, aparecieron dos hermanos, Jesús y Manolo y todo fueron buenas palabras, todo fueron palmadas en la espalda, ayudas y cariño.

    Aun me acuerdo los ofrecimientos de ambos, "si te gusta esto te dejamos apuntes del curso de entrenador"...etc...etc.

    Dos personas que supieron ver en el arbitro a un niño inquieto por aprender y no a un rival, y dos personas que enseñaron que la educación y el respeto son pilares basicos en la vida.

    Luego la vida los fue colocando en sitios distintos, Manolo dejó el basket y Jesús se convirtió en la persona más importante del baloncesto coruñés como bien apunta Jorge.

    Yo también he trabajado con él, y también hemos y seguiremos teniendo diferencias con respecto a algunas cuestiones, pero eso no quita el profundo respeto y admiración hacía Jesús y los suyos.

    Un abrazo.

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