viernes, 26 de junio de 2009

Una verdad incómoda



El pasado fin de semana tuvo lugar la asamblea anual de la FEGABA. Esta asamblea representa, en sí mismo, a todo el baloncesto gallego y lo que se decide en esa asamblea es lo que "va a misa" todo el año.
Mas de lo que era de esperar, la asamblea fue una balsa de aceite, al menos según me cuentan, puesto que yo no puedo acudir al no ser asambleista. La aprobación de cuentas por aclamación, la aprobación del resumen presidencial de la temporada (tampoco hay que ser injustos, alguna de las cosas que expone, con ciertas), la aprobación del resumen del área arbitral, y lo más importante, la aprobación de las bases de competición, se hizo sin ningún tipo de oposición. Somos los mejores, somos cojonudos, bla bla bla...decía Jose Maria García en una entrevista que vi el domingo que "la unanimidad siempre es preocupante".

Pues todo se aprobó por unanimidad, o casi. Las supuestas enmiendas que un selecto grupo del basket coruñes acordó presentar al sistema de competición infantil, cadete y junior murieron en la orilla con unos minutos de vida, al ser retiradas de inmediato por sus ponentes tras un sencillito razonamiento por parte de la mesa presidencial.

Pues muy bien. Otro año más, habrá que seguir oyendo por toda Galicia el murmullo de que mierda de competición, que cuanto parón, que qué injusto...la canción del hombre de hojalata. "Ojala tal, ojalá pascual..." Los entrenadores y directivos echan pestes durante todo el año, pero en junio, y llevados por un supuesto incienso adormecedor, se presentan en la asamblea como abejas aturdidas por el humo del cuidador.

Como lo que subyace por debajo no es ni más ni menos que un "síndrome de autoprotección anal", allá cada cual. Lo que me molestó de todo lo que me cuentan que allí paso es que el Sr Presidente comentó, como posibilidad, (que emana de la FEB y que esta última deja a criterio de las autonomías) eliminar el reglamento pasarela que rige a día de hoy en infantiles. Es decir, jugar en infantiles con normas FIBA que elminan la restricción de los cambios, la obligatoriedad de presentar 8 jugadores, etc, etc, etc. Y si bien en la FEB no hubo mayoría y las opiniones estuvieron divididas, aqui hubo mayoría ... ¡Para cargárselo!. Es decir, el baloncesto gallego decide cargarse la única norma que nos diferenciaba de otros deportes. La única norma que permitía que el gordito jugase sus 10 minutos. La única norma que permitía que todo el mundo participase de las victorias y las derrotas. La única norma aún en vigor que protege al jugador de su entrenador, algo que tantas veces he contado desde aquí, ( y yo me incluyo en esa categoría ) y que tanto parece molestar y en su día me costó un (otro más!) veto aun vigente.
Los argumentos para defender este regreso al pasado son a mi entender, falsos. "Facilitaremos el baloncesto en los pueblos, donde hay pocos niños". Si, puede ser. Facilitaremos que en un equipo de 8....juegen 5. Jueguen 5 un año, y luego, al año siguiente, alguno ni vuelva. Eso sí, habremos facilitado el trabajo al entrenador. Entrenador (y directivos) que en su fuero interno piensan (yo creo, equivocadamente) que "así seremos más competitivos"....
Esto no va a acortar las distancias entre equipos. Y aunque así fuese, el precio a pagar (que un niño de 13 años deje de jugar) es demasiado elevado. Volvemos a frenar a muchos por unos pocos.

Eso, si el objetivo real no es favorecer ningún baloncesto de ningún lado, sino poder localizar a los que destacan rápidamente...con la pinta que esta tomando el baloncesto de formación en Galicia, uno ya no sabe que pensar.

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